El que nada debe

Rubén Calatayud

En su edición de 17 de este octubre este diario publicó que Buscan amparo EP y su gabinete y que es la primera vez que un presidente de México presenta un recurso ante la Suprema Corte para frenar acciones legales en contra de funcionarios federales. La información me causó extrañeza pero vino de la Agencia Reforma, digna de confianza.
Al día siguiente.
El Mundo publicó que el senador Gustavo Madero que el amparo de Peña Nieto es confesión de culpa pues, agregó, un inocente no se ocupa de detener una acusación que no ha cometido, puede ser detenido e interrogarlo pero se aclara su situación.
Como dice el senador el amparo sí se toma como una confesión de culpa y, aunque sea o no sea, Peña Nieto no debe ampararse porque en México no se le va a tocar.
Peña Nieto pudo haber hecho un acuerdo “en lo oscurito” con su sucesor, un tú me juzgas y yo me vengaré hasta hacerte pedazos“. Esa es una pero ya Peña Nieto habrá tomado sus precauciones e y habrá a su alrededor muchas personas dispuestas a echarse la culpa por su jefe Peña Nieto y de seguro se tomarán otras medidas de defensa.
En México aún nadie se ha atrevido contra los ex mandatarios; no se ha realizado tal atrevimiento y los malos mandatarios delincuentes sabrán que nadie los molestará en el resto de su vida.
En cambio, tan graves y conocidos son los desmanes de los Estados que sus escándalos financieros han tenido los del gobierno que ”taparlos“.
En Veracruz fue el gobernador el sucesor de Duarte y a diario señalaba sus malas acciones, sus riquezas tan grades e ilícitas. En ese sentido la actitud de los partidos de la oposición y las quejas de los afectados tienen sus méritos destapando la cloaca.
En Guatemala y Perú se ha dado el ejemplo de meter a la prisión a los ex; a los dictadora se ha echado fuera a los dictadores y dar muerte a varios de ellos.
Pero para todo eso todavía por esta vez nada se hará en este fin de sexenio.

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