Amores de Pancho Villa

Luis Velázquez

EMBARCADERO:
“Cine latino” exhibió la vida amorosa de Pancho Villa… Amigo de Emiliano Zapata, fans de Francisco Ignacio Madero (lloró el día cuando lo mataron) y de Felipe Ángeles, el general más puro de la Revolución, crítico de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón, lleno de recelo y odio contra Victoriano Huerta, “El centauro del norte” se casó veintinueve veces… Tuvo 28 hijos, uno con cada mujer, menos con una… Y con las 29 casó en la iglesia… Y por lo regular, después de una batalla nocturna… Todas sus mujeres, sin excepción, le llevaban 20, 30 y hasta 40 años de edad… Incluso, casó hasta con una estudiante de secundaria, en Chihuahua cuando era gobernador, con quien se conoció en el parque del pueblo… Y no obstante su fama pública de mujeriego, sus mujeres siempre le preguntaban si cada una era el amor de su vida… Y a todas les repetía el mismo estribillo… “Tú eres la preferida, mi favorita, mi elegida”…

ROMPEOLAS:
Emiliano Zapata tenía fama de faldero… Cada noche desaparecía montado en su caballo y un perro que lo seguía y cuidaba… Su gente siempre aseguraba que dormía en una casa diferente por seguridad… Pero siempre acompañado de una mujer distinta… En todo caso, fue discreto, en tanto los amores de Pancho Villa eran públicos y notorios… Según los cronistas, Miguel Hidalgo también era bueno para la enagua… Y cada noche paseaba en el campamento buscaba una compañía fémina… José María Morelos fue padre de cuatro hijos, uno de los cuales, Juan Nepomuceno Belmonte, estudió en Estados Unidos, le salió conservador y fue uno de los promotores para ungir a Maximiliano de Habsburgo y mamá Carlota emperadores de México… Pero nadie de ellos como Pancho Villa, uno de los generales más querendones de la Revolución… A todas sus mujeres les regalaba mansiones, haciendas y ranchos y que al mismo tiempo expropiaba a los ricos y terratenientes…
ASTILLEROS:
Hacia el final de su vida turbulenta, Pancho Villa se fue a vivir en la hacienda “Canutillo”… Entonces, convirtió aquel pedacito de tierra en “el granero y yunque de la nación”… En un principio se fue a vivir con Luz Corral, la primera esposa… Meses después, un día llegó con un niño, hijo con otra mujer… Y Luz Corral aguantó vara y lo aceptó… Después, llegó con un segundo y un tercer hijo, hijos con otras mujeres y la esposa los aceptó… Pero un día, muy machito, llegó con otra esposa y Luz se encorajinó tanto que agarró sus tiliches y se fue a casa de sus padres… Pancho Villa reaccionó y le pidió perdón ene número de veces y la convenció de regresar, pero ya con la otra mujer en su otra casa… Villa soñaba con levantar el paraíso terrenal en su hacienda… Su pleito con Victoriano Huerta, el asesino del presidente Francisco Ignacio Madero y del vicepresidente, José María Pino Suárez (hasta el tiro de gracia les dio), se debió a una mujer que en una fiesta le bajó, o en todo caso, ella lo prefirió a él y Huerta se encabritó tanto que al día siguiente le armó un fusilamiento acusado de haber robado una yegua…

ARRECIFES:
En la película sobre la vida amorosa de Pancho Villa desfila como epopeya superior el amor entrañable que tenía por sus hijos… Siempre lo proyectan jugando con los niños en el patio de las haciendas donde vivía… Incluso, ya en Canutillo, el día cuando llegara con una de sus otras mujeres llamaba a los niños y les decía: “Conozcan a su nueva maestra”, y la profesora estaba embarazada, a todas luces de Villa… Incluso, pudiera escribirse que las mujeres fueron una razón poderosa de su vida… Habría de referir, por ejemplo, cuando a los 12, 13 años de edad, le ganó el brinco al patrón de aquella hacienda donde vivía con sus padres como jornalero y le quitó la pistola y le pegó un tiro porque el patroncito quería ultrajar a su hermana… El tiro fue en la pierna y Villa creyó que lo había matado y fue cuando huyó al monte y se metió de cuáquero…

PLAZOLETA:
La vida de Villa es fascinante… Analfabeta, ya grande, aprendió a leer y escribir, cuando estaba preso en el penal de Belem, en la Ciudad de México, y cuando necesitaba firmar papelitos copiaba letra por letra su nombre completo, como los niños cuando dibujan las letras… Pero era una inteligencia incandescente… Un estratega militar fuera de serie, y sin estudios, ni siquiera, vaya, de escuela primaria… Sus años como bandolero asaltando a los ricos y a los pudientes, siempre “a salto de mata” para evitar que las policías privadas lo detuvieran, conoció todos los rincones de los estados fronterizos y que luego le permitieran sus grandes estrategias para las batallas memorables con su “División del Norte, integrada por más de treinta mil soldados… Un hombre súper dotado… Luego de cada batalla llegaba a una de las 29 casas que tenía con sus mujeres para amarse en la madrugada…

PALMERAS:
Villa era abstemio… No tomaba, pero se la pasaba bailando día y noche y otras veces el día y la noche siguiente como cuenta su gran cronista, John Reed… También le gustaba torear y en el coso que siempre tenía en sus ranchos embestía al toro más bragada hasta doblegarlo y tumbarlo en una lucha cuerpo a cuerpo… Era un hombre incorruptible, cien por ciento honesto… A su compadre más querido, Tomás Urbina, uno de sus generales, le dio por robarse las joyas, los relojes, las cadenas y las pulseras de los muertos luego de cada batalla… Un día, su primer círculo del poder le avisó a Villa… Y Villa, sin más, ordenó al general Rodolfo Fierro que se encargara… Y Fierro fue al rancho de Tomás Urbina, cenaron, luego le invitó a fumar un puro en el patio, y a la mitad del puro, le pegó un tiro en la nuca… Por corrupto… ”Honestidad valiente“ se llama hoy… República amorosa, digamos…

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