Testimonio dentro del IMSS

Hands writing on old typewriter over wooden table background

Manuel Molina Gómez

“Derrame Cerebral”, ese fue el diagnóstico que escuche hace 16 días sobre la condición física de mi madre, y las circunstancias y dilemas, a los que a partir de ese momento me enfrente, que debo reconocer, me aterraron.
De entrada te hacen entender que la condición es mortal, se opere o no, no hay garantías, e inician a explicarte, con el fin de tomar decisiones informadas, de los pasos y procedimientos.
En este caso, con 86 años de edad y 70 de fumadora, sus condiciones hacían no fuera la mejor candidata a sobrevivir la anestesia, y la plática va llevando a la autorización o no de diferentes procedimientos o acciones, la aplicación de plasma, el uso de RCP, la conexión a un ventilador, y conforme pasan los momentos, firme sí o no a cada uno.
En un primer momento, creí que las cosas serían simples, tenía yo claro algunas cosas, como que no tenemos problemas con transfusiones, y que no se quiere el soporte de vida artificial, y de entrada así lo creí, que cuando les expresaba yo esto, ellos lo entendían, y empieza a salir un término en todas las formas y autorizaciones, acciones invasivas.
Pues ya en la dinámica, y después de haber firmado, resulta que no estaba tan clara la voluntad del paciente, ni los límites que en los papeles se firmaron, y el epicentro fue, el ventilador o pulmón artificial.
Ya habiendo entrado al quirófano, me mandan a llamar, y salta el pensamiento natural, “ya acabó todo”, pues no, aun no había iniciado, como al leer la anestesióloga que no se aceptaba el RCP (reanimación cardiopulmonar) y que no se autorizaba la conexión a vida artificial, pues ella asumía me negaba a que se operara, y no, si se quería la operación, hacer lo posible por salvar su vida, pero sin llegar a acciones invasivas, que la hicieran sufrir innecesariamente, así las cosas, ella se negaría a menos le firmara otro documento, fue así que lo hice y fui claro, entiendo la necesidad de conectar a un ventilador durante la operación, esto es intubar, pero después de esta, retirarse.
Así inició la intervención quirúrgica, y salió con vida, pero sólo que iniciaría un tobogán, del es que usted no entiende.
Resulta que como parte del protocolo se debía tener a mi madre tres días en coma, los motivos, que el cerebro descansara y así también su cuerpo, que después de tan delicada intervención, no se le sometiera a mayor estrés, lo cual entendí y agradecí.
Sólo que después estaba mi petición al verla consiente y mirando los tubos en su boca, que pregunto, ¿Cuándo se los quitan?, y aquí las exposiciones del porque no atender la voluntad del paciente:
Sus pulmones debilitados han trabajado por el impulso de la máquina, es probable que ya “olvidara respirar por sí misma”.
Si se le retira el tubo de la tráquea, es posible se colapse y se tenga que hacer una traqueotomía, desde donde se le conectaría al respirador, y usted no lo autoriza.
Así que al buen entendedor, pocas palabras, empezamos algo que lleva a una y otra situación, donde lo único que me indica es que dejó de tener interés la voluntad del paciente, y sólo me pude formular la siguiente pregunta: ¿por qué una institución, o un médico, atiende el cuerpo y no su condición de deseo humano?
Y creo que es multifactorial, pero se podría ser simplista y resumir en dos aspectos:
Su entrenamiento es SALVAR LA VIDA A TODA COSTA y el juramento de Hipócrates de Cos, muerto apenas en el año de 377 A.C, no creo contemplara los Derechos Humanos, o conceptos como Muerte Digna.
Por otra parte, la Ley de Voluntad Anticipada, que les da claridad y certidumbre en sus actos médicos, es en Veracruz un tema no atendido, ni legislativamente, ni con amlitud en el tejido social o sus plumas.
Y es que este marco de referencia les permite conocer y respetar las preferencias que una persona tiene respecto del cuidado futuro de su salud, de su cuerpo y de su vida, y que decide cuando está en pleno uso de sus facultades mentales, en anticipación a la posibilidad de que en algún momento en el futuro se encuentre incapacitada para expresar esas preferencias y tomar decisiones por sí misma. La voluntad anticipada contiene no sólo las preferencias sino también los valores de la persona, su entorno cultural y sus creencias religiosas.
Pues bien, esta apenas en iniciativa en nuestro Estado, y lejos de lo que muchos pensarían, no es Eutanasia, su finalidad es prevalecer el derecho del paciente en morir dignamente, sin que empleen métodos médicos desproporcionados o extraordinarios para mantener la vida, esto sólo aplica para pacientes con enfermedades incurables o en fase terminal, y es Ortotanasia.
Con agrado les comparto que tuve en todo momento el apoyo de los médicos y sus equipos de trabajo, que mi madre respira por si misma satisfactoriamente, recuperándose lentamente, y todo a que aplicaron el protocolo de extubación o “destete”, pues tienen amplia literatura científica, GPC (Guía de Práctica Clínica) IMSS-624-13, “Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de Neumonía Asociada a Ventilación Mecánica”.

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz