Nombra Papa Francisco a Sergio Obeso como cardenal

Imagen de Sergio Obeso tomada en la Catedral de Xalapa en 2004. Foto Archivo Cuartoscuro

Redacción

El papa Francisco nombró este domingo al Obispo de Xalapa Sergio Obeso Rivera como cardenal, junto con otras 13 designaciones similares en un acto sorpresivo tras el rezo del “Regina Coeli” en Ciudad del Vaticano.

Obeso Rivera será un cardenal “no elector” por haber superado los 80 años de edad, no podrá votar en un nuevo cónclave.

La información fue confirmada por la Arquidiócesis de Xalapa que emitió un comunicado este domingo: “el Papa Francisco anunció que México tendrá un Nuevo Cardenal, el Arzobispo emérito de Xalapa, Don Sergio Obeso Rivera”.

La Arquidiócesis anunció que Obeso Rivera, de 86 años, recibiría el capelo cardenalicio el próximo 29 de junio “en la solemnidad de San Pedro y San Pablo”.

Sergio Obeso nació en Xalapa, el 31 de octubre de 1931, ingresó al Seminario de Xalapa el 23 de enero de 1944. Luego de sus estudios de humanidades, fue enviado a Roma donde cursó Filosofia y Teología en la Universidad Pontificia Gregoriana.

Además, fue ordenado sacerdote en la ciudad de Roma el 31 de octubre de 1954. A su regreso a México fue enviado al Seminario de Xalapa donde desempeño varios servicios (Prefecto de Filosofía, Director Espiritual y Rector) hasta 1971.

Fue Obispo de Papantla, obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Xalapa, Arzobispo de Xalapa, presidente de la Conferencia del Episcopado mexicano para el periodo 1983-1997 y responsable de las Comisión Episcopal del Clero y de Pastoral Social.

El 10 de abril de 2007, el Papa Benedicto XVI aceptó su renuncia como obispo de Xalapa una vez que cumplió la edad jubilatoria obligatoria establecida en 75 años.

La Arquidiócesis de Xalapa, celebró el nombramiento “que trae una gran alegría para todo el pueblo mexicano, en esta fiesta de Pentecostés”.

El papa Francisco anunció los nuevos purpurados por sorpresa tras el rezo del “Regina Coeli” y destacó ante los fieles que su procedencia “expresa la universalidad de la Iglesia, que sigue anunciando el amor misericordioso de Dios a todos los hombres de la Tierra”.

Bergoglio, fiel a su idea de una Iglesia que se dirige a las periferias del mundo, vuelve así a situar un cardenal en urbes poco centrales o, al menos, alejadas del primer plano geopolítico.

Se trata, dijo Bergoglio, de un arzobispo, un obispo y un religioso que serán así “distinguidos por su servicio a la Iglesia”.

Por otro lado, entre los cardenales electores, Francisco hará cardenal al arzobispo de la peruana Huancayo, Pedro Barreto, vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica, comprometido con la preservación de la selva y de los indígenas que la habitan.

Barreto será así el quinto peruano que entra en el Colegio Cardenalicio y el único que no llega desde Lima.

También habrá un purpurado en Madagascar, el arzobispo de Toamasina, Desiré Tsarahazana; y en la portuguesa Leiria-Fátima, el obispo António dos Santos Marto.

Pero el papa mira de forma especial a Asia y hará cardenal al patriarca de Babilonia, el iraquí Louis Raphaël I Sako, una señal de la atención de Francisco por los cristianos perseguidos en Oriente Medio, de lo que el patriarca de Bagdad se ocupa en su último libro.

Y también recibirán la dignidad cardenalicia el arzobispo de la urbe más poblada de Pakistán, Karachi, monseñor Joseph Coutts, y el titular de la diócesis japonesa de Osaka, Thomas Aquinas Manyol.

Por otro lado el papa dará el birrete cardenalicio al vicario general de Roma, Angelo De Donastis, y al arzobispo de la ciudad italiana de L’Aquila, monseñor Giuseppe Petrocchi.

Pero mientras Francisco descentraliza la Iglesia y sitúa a sus cardenales en ciudades periféricas, en el consistorio del próximo 29 de junio también nombrará cardenal a tres importantes miembros de la Curia Romana, el Gobierno de la Iglesia católica.

Se trata de su limosnero pontificio, el monseñor polaco Konrad Krajewski, comprometido en las obras de caridad con los más pobres, y el actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio, el español Luis Ladaria Ferrer.

Igualmente, se ha otorgado el capelo de cardenal a monseñor Giovanni Angelo Becciu, número dos de la poderosa Secretaría de Estado vaticana, sustituto para los Asuntos Generales y delegado especial ante la Soberana Orden de Malta.

Con estos nombramientos, la composición del Colegio Cardenalicio pasará de los 115 cardenales actuales, de acuerdo con las cifras oficiales actualizadas el 18 de mayo, a 126 miembros que podrán ser electores y elegibles en un cónclave, mientras que los no electores, cargos simbólicos, pasarán de los 98 a los 101.

En cuanto a la composición geográfica, Europa sigue siendo el continente más representado y pasará de los 48 electores actuales a los 54 desde el 29 de junio.

Le sigue América del Norte, que permanece con 17 cardenales electores, mientras que América Central se queda con 5 y América del Sur pasa de 12 a 13 con la incorporación de monseñor Barreto.

África tendrá 16 cardenales electores y Ásia pasa de los 14 a los 17, igualando a Norteamérica, hasta ahora la segunda región en importancia tras el Viejo Continente.

Entre electores y no electores, los equilibrios muestran la misma tónica: Tras el próximo consistorio, Europa tendrá 107 cardenales, América del Norte 25, Centroamérica asciende a 10, Sudamérica pasa a 27, África sube a 26, los mismos que Asia, y Oceanía tendrá 6.
(Con información de la agencia EFE)