Hace Global Air 419 vuelos con flota vetusta

El Boeing 737-200 de Global Air, matrícula XA-UHZ, tomado en el aeropuerto de San Pedro Sula, Honduras en 2009. Foto Airliners.net

Agencia Reforma

Ciudad de México.- Con sólo cuatro aeronaves de fabricación setentera y ochentera, la empresa Aerolíneas Damojh, operadora de Global Air, movilizó a 15 mil pasajeros en 2017 y a 4 mil en el primer trimestre del año.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), esa flota -dos Boeing 737-200 y dos Boeing 737-500- acumuló 299 vuelos el año pasado y 120 vuelos en el primer trimestre del año.

Aerolíneas Damojh tenía arrendado con Cubana de Aviación el Boeing 737-200 que se desplomó el viernes, apodado por pilotos como “El Camastrón”, por ser una aeronave de generación pasada.

De hecho, el avión pasó sus 39 años de vida arrendado. Inició actividad en Estados Unidos el 7 de agosto de 1979 con Piedmont Airlines. Luego, voló para US Air, US Airways, Royal Airlines, Canada Airlines, la Armada de EU, la Aerolínea de Camerún y en 2008 fue rentado en México por la aerolínea Avolar.

En 2009 voló para Bening Golf Air, en África; para la Línea SInami, de Chile, y antes de arrendarse en Cuba voló en Honduras.

Pese a la antigüedad de sus aeronaves, la flota de la operadora de Global Air ha sido certificada por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC). Sin embargo, la empresa enfrenta varios juicios laborales de ex empleados y técnicos que salieron de la empresa en medio de acusaciones en contra de la operación de Aerolíneas Damojh.

La última está reportada en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje por el técnico Juan Carrada Medida contra la empresa.

INVESTIGACIÓN

Un equipo de especialistas de la DGAC viajó a Cuba para participar en la investigación del accidente ocurrido el viernes en el vuelo de Cubana de Aviación operado con la aeronave de matrícula mexicana XA-UHZ.

Los expertos son encabezados por José Armando Constantino Tercero, director de Análisis de Accidentes e Incidentes de Aviación, y Carlos Cruz García, Inspector Verificador Aeronáutico, especializado en incidentes y accidentes de aviación.

El Anexo 13 del Convenio Aviación Civil Internacional establece que en caso de incidentes o accidentes, la responsabilidad de la investigación corresponde al Estado donde ocurrió, con el apoyo del Estado de la matrícula, el Estado del explotador aéreo, el Estado de diseño y el Estado de fabricación de la aeronave.

“La experiencia ha demostrado que en numerosas ocasiones, antes de que se produzca un accidente, una serie de incidentes y otras deficiencias en el sistema se presentaron con anterioridad revelando riesgos y peligros para la seguridad operacional. Para mantener la seguridad operacional en un margen de seguridad óptimo se requiere que sean notificados tales sucesos para facilitar el análisis y el control de las tendencias para emprender acciones correctivas”, establece la DGAC.

“Cuando tales sucesos involucran a aeronaves con marcas de nacionalidad y matricula mexicana o son explotados por una empresa con base de operación en México, deben notificar aun cuando el suceso se haya producido fuera de territorio mexicano”, plantea.