Características y metas del alumno universitario

Filosofía

Características y metas del alumno universitario

Dr. Fausto De Jesús Morfín Herrera

El alumno universitario, en el que se centra todo el proceso de convergencia del nuevo diseño de universidad europea, se caracteriza por un perfil de estudiante determinado, que es preciso conocer para que el cambio anunciado tenga un desarrollo exitoso y se consigan los resultados esperados.
Algunos autores, como De la Cruz (2003), nos aportan información sobre cuáles son las características de este alumno, destacando su papel fundamentalmente activo en el aprendizaje, su carácter autónomo en la búsqueda de información y en la generación de nuevos conocimientos, su capacidad de reflexión, de aplicación de estrategias adecuadas ante la resolución de problemas y dificultades que puedan acontecer, su talante cooperativo y su sentido de la responsabilidad que le acompaña en todas las facetas del aprendizaje.
Este alumno universitario persigue diferentes metas a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje, con las que pretende lograr el éxito en la realización de las actividades académicas (Alonso, 2001). Principalmente busca obtener calificaciones positivas, que podría considerarse una meta importante si no fuese porque en muchos casos el alumno lo que quiere es aprobar la asignatura, y no tanto obtener una buena calificación; lo que implica que se aprende de forma memorística la materia, y en el menor tiempo posible. Busca preservar su autoestima e incrementarla si es posible, preocupándose por tener éxito, tanto personal como social; lo que a veces le distrae de la que debería ser su meta: comprender y dominar la materia. La adquisición de conocimientos y competencias es otra de las metas que se plantea, pero no busca aprender cualquier conocimiento, sino aquellos que les resulten útiles y relevantes para lograr sus objetivos, aquellos que perciban como susceptibles de aplicar de forma práctica. Busca comprender y experimentar que su competencia aumenta al dominar la materia, lo que le motiva ante la resolución de problemas o la superación de dificultades. La aceptación, atención y ayuda del profesor es necesaria para motivarle frente al estudio, lo que le estimula a estudiar intentando comprender y aprender, no sólo para aprobar.
El sentimiento de estudiar por propio interés es uno de los aspectos que más satisfacen al alumno, mientras que cuando siente que debe aprender algo que se le impone y no le interesa se desmotiva ante el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En el último curso de su carrera, principalmente, comienza a preocuparse por su próxima incorporación al mercado laboral, destacando un especial interés por obtener mejores calificaciones que le ayuden a mejorar su expediente académico, de manera que su calificación le diferencie del resto de compañeros ante la búsqueda de un empleo, lo cual podríamos denominar competitividad.